Todo fue sonrisa aquella noche de media luna en la casa de Mariana. Miraditas inquietas. Guiños, coqueteos y después besos. Pasión y fuego reunidos. Sucedió tan rápido, en un dos por tres, que concluyo en un santiamén. Quinces días. Tiempo exacto que duró esta historia de amor desenfrenado y algo safado de la realidad. Ni bien fueron presentados Manuel y Betty tenían claro que no iban a perder el tiempo en hacerse los locos y difíciles. Ambos estaban solos. Esa información lo habían corroborado de una buena fuente. La cumpleañera que andaba mareada de tanto trago que había ingerido en cada grupo que saludaba. "Salud, seco y volteado".
Manuel, flaco de cabellos desordenados, rostro redondo y barba medio recortada, había llegado a la reunión de su amiga de la academia. Esa muchachita, a quien le robó un beso, en su etapa de académico. Clase de Algebra, siempre lo recordaba. Aquella que seguía siendo una gran aliada suya, Una fenomenal compañera de amistad. Muy linda pero comprometida con un bufón de oficina que se creía un metrosexual.
Eran las 11 de la noche. La casa estaba llena de mujeres bien pintaditas y gran look, así como de sujetos con camisa, corbata y terno . Manuel había salido del diario dos horas antes. Hasta ese momento terminaba un día tranquilo. Aún se mantenía de pie. Se sirvió un vaso de wiskhy.
"Habla, 'cuñao' no te acuerdas de la gente, ahora que estás en un diario serio", escuchó a lo lejos Manuel. Esa singular voz no era otra que la de Pepito.
-Mi brother, en qué andas- respondió rápidamente Manuel.
- Bien, Manu, cada vez engordando y creciendo como un dinosaurio. Tomó un sorbo de su vaso de cerveza.- Y tú cuántos años que no te dejas ver. Han pasado dos años, ¿no?- mencionó el colorado Pepito.
Continuará.
Así no es pues Carlitos, dejas a tus hinchas con las ganas de seguir con la lectura picarezca de pintan tus dedillos. Publica pronto el continuará, pes!!! :)
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