martes, 13 de septiembre de 2011

Sueño despierto a tu lado

Sueño estar mejor desde aquella vez que te vi. . Es un milagro porque no es común que tenga sueños tan seguidas veces. Mis ojos están cerrados y esas escenas se repiten en este corto tiempo que te conozco. Es raro pero no imposible. Me lo preguntas y me lo pregunto algunas veces. No hay mentiras y palabras adornadas. Solo llego a la conclusión de que  no hay forma de cómo explicar todo esto que sucede (como las muchas cosas que nos rodean y sentimos). Solo nos arriesgamos y nos dejamos llevar sin pensar en las consecuencias que sucederán al transcurrir las horas. A veces, mientras sueño contigo, los que están despiertos -en esta "esfera azul de los vaivenes locos"- me ven, oyen  y explican que gesticulo muecas y murmullo tu nombre.
                           En ese temporal descanso que se da mi trajinado cerebro, apareces siempre tú. En mis sueños también aparezco yo con los ojos cerrados frente a la computadora. Sentado, durmiendo, soñando contigo momentos gratos. El amigo Calamaro aparece con su piano y encanta la noche con sus melodías, mientras nosotros conversamos de la vida y sus tremendas volteretas.
                          No compartimos una relación que sobrepasa los límites de la amistad. Aunque eso no interese por ahora. La pasamos bien, riéndonos de todo, conociéndonos más.
 Es un golpe gratis que de milagro no me "noqueó" en el primer round que nos dio el destino para conocernos. Ahora apareces y desapareces como un punto verde. "Conectada" y a veces "ausente" te dejo mensajes en los que te repito que me gustas cada vez más. Aunque tú no respondas mucho, por el momento. Lo comprendo y te comprendo. Sé como son las cosas.
                       No importa que estemos cerca (a pocos metros de nuestros infrarojos cuerpos) o lejos a varios kilómetros de distancia en esta desordenada ciudad. Ahí estamos sentados conversando de todo. Iniciamos con unos "cómo estás" y "cómo te ha ido". Horas después, terminamos con reiterados  intentos de despedidas,  unos "qué tengas suerte y cuidate mucho" y nuestras pantallas se apagan. 
                        ¨Pues bien esta es una de las escenas más comunes de las historias que sueño despíerto a tu lado. Lo repito, ha sido un milagro encontrarte en un momento de tranquilidad. Sin esa deseperación que antes me atormentaba y refregaba en el rostro cada vez que abría las dos cortinas de mi ser.
 El líquido negro se evapora en una taza de vidrio. Es el café caliente que está en el escritorio (al costado de la computadora). Tres de la mañana. Z ahora extraña esas lindas y , a veces, confusas conversaciones virtuales con X, lleno de ruidos intrigantes....
Te prometí no modificar el post original y no lo hice.